Las gallinas de Maitina

Las buenas historias nacen para ser contadas, sólo hace falta saberlas cocinar. Marcela es una narradora de raza, capaz de atrapar y transmitir aquello que a otros les pasaría desapercibido. Como que el nuevo gallo no tiene modales y esto está afectando al índice de natalidad del gallinero. O que el perro y su mejor amiga la oveja están aprendiendo a cazar juntos. O que hay un caballo indio suelto por el valle que tiene a todas las hembras revolucionadas, sean yeguas o no.

Cuando una gallina pone un huevo lo celebra anunciándolo a los cuatro vientos. No es fácil poner un huevo, como no es fácil dar la vida.

Para mí ha sido un honor transcribir las anécdotas del gallinero y por supuesto ser yo quien cante a los cuatro vientos el huevo de la gallina Marcela. El primer libro, esperemos, de una larga lista. ¡Ha nacido “Las gallinas de Maitina”!

Mar del Rey Gómez-Morata
(la turista escritora)

Caballos de papel

Mira por la ventana que hay en la primera página de este libro y verás una red infinita de caminos.
Busca los puntos donde se intersecan el de la vida y el de la muerte, el del cuerpo y el de su sombra, el de lo deseado y el de lo conseguido, el del cielo y el de la tierra, el de lo que pudo ser y el de lo que fue.
Como cruceros tallados en letras, en cada encrucijada hallarás una historia, nacida del misterio de la breve unión de dos caminos que, a los pocos pasos, se bifurcan para siempre.
Quizás te sirvan de guía esas palabras rebeladas contra sus etimologías y significados.

Arquetipos vitales

“Arquetipos vitales” es un muestrario de personajes en continua mudanza personal. Actúan bajo las pautas que les marcan el entorno y las cambiantes circunstancias que rodean sus vidas. Se trata de verdaderos héroes cotidianos y anónimos, cuya hazaña consiste en variar el rumbo de sus pasos sin apenas tiempo para pensar o digerir los embates diarios.
Basándose en los estudios de Carl Gustav Jung, experiencias de tahúres y siguiendo el viaje trazado por las cartas del tarot, la autora abre un abanico de sujetos que son, a la vez, protagonistas de sus respectivas historias y figurantes de una obra colectiva de la que no son conscientes. A través de seres y materias adscritos a los mundos animal, vegetal y mineral, se van perfilando con rigor, no exento de nube literaria, los arquetipos que impregnan el devenir de cuantos habitan en este mundo o cualquier otro imaginado… Y cuando el lector concluye la última línea del libro, se percata de que ha estado jugando, sin darse plenamente cuenta, con sus propios arquetipos, con sus cartas marcadas.

Cartas a Daniel

En este libro quiero mostrar su vida a Daniel, mi hijo, una persona con limitaciones congénitas físicas y psíquicas que desde muy niño ha contado con un cuidado muy amoroso que le ha ayudado a desarrollar una gran fuerza de voluntad. Sí, nacida del amor.

Animar, cuidar del desarrollo de esa gran fortaleza le permite participar en muchos ambientes que a priori se creía que le estaban vedados.

He oído a muchas personas referirse a él usando expresiones compasivas, en el mejor de los casos mueven la cabeza de arriba abajo pesarosos por la injusticia aparejada a nacer con dificultades. No seré yo quien les contradiga pero también quiero referirme a la pureza, a la intensidad de sus momentos de felicidad que yo calificaría superiores a los de la mayoría. Claro, que estamos en terrenos de Dios.

Una gran parte de mi vida he estado con él y he podido comprobar que su contacto me ha enriquecido como ser humano y me ha enseñado que en muchas de sus opiniones, en sus juicios y en sus ideas de “bombero” había algo único que me hacía plantearme de forma diferente situaciones corrientes de la vida. Sí, se piensa que con estas personas predomina el dolor y la paciencia. Pero no siempre es así. Muchas veces sus ideas, llenas de bondad, son brillantes y aportan formas nuevas de relación con personas y cosas. Por ejemplo:

En un paseo camino del Retiro

  • Habría que cambiar el nombre de las calles.
  • Y ¿cómo las llamarías tú? –dije perplejo.
  • Libertad, Amistad, Democracia, Trabajar en lo que te gusta. . .
  • ¿Y por qué crees que se deben de llamar así?
  • Porque esas sí que son grandes cosas y por todos los sitios que hemos pasado sólo se rinde homenaje a militares y batallas.

 

Espero tenerlo pronto listo para edición.